Muchas veces nos surge la duda de comprar un equipo nuevo o uno de segunda mano «que esté bien». Particularmente, para mi uso, el que un equipo sea nuevo o usado es un tema totalmente indiferente siempre que en el segundo caso esté «impecable» de funcionamiento. Me explico: el que tenga algún arañazo sea un cuerpo o un objetivo, una óptica con alguna picadura en la lente frontal, o cosas por el estilo, no son asuntos que me echen para atrás a la hora de una potencial compra. Sólo exijo que «la cosa» funcione como tiene que funcionar.
Primer consejo: procura tocar el o los elementos que vayas a comprar. No vayas a por cuerpos digitales 2 ó 3 generaciones anteriores. «La ciencia adelanta una barbaridad» y los sensores avanzan. Cada vez generan menos ruido a sensibilidades altas y los algoritmos que tratan la imagen, conjuntamente con los procesadores dedicados a ello, son más refinados. No te dejes comer el tarro por los megapíxeles 12 y pico son mayormente suficientes para un uso profesional y harto suficientes para un uso aficionado.
Sigue leyendo





