Holst: los planetas

Esta foto y la de la entrada anterior forman parte de pequeños detalles de la decoración de una finca -cercana a mi domcilio- en la que se celebran bodas. En el deambular por las instalaciones me fui fijando en elementos singulares que me llamaron la atención y, entre ellos, estas luces colgantes que me recordaron -en primera instancia, que diría un jurídico- la sinfonía de Holst dedicada a los planetas. No suenan ni forman escala pero, con imaginación, uno pone las notas…

¿Algún deseo?

Uno de los rincones más bonitos de La Coruña es la plaza de Azcárraga, la antigua plaza de la harina, que se sitúa en el corazón de la ciudad vieja. Es, gran parte del año, un lugar umbrío por efecto del abovedado de hojas de los plátanos que rodean su centro. En él, se erige una muy bella fuente de hierro de cuatro caños que culmina con una estatua: el deseo, y que se inspira en el romanticismo inglés del siglo XVIII. No, la fuente del deseo no es tan antigua ya que data del año 1876 en su primer emplazamiento, en la vecina calle de damas, y de 1896, en su actual ubicación.

Contraluz de la fuente del deseo.

Visita esa plaza si vienes a La Coruña. Es un remanso de paz en pleno corazón de su casco viejo. Aprovecha y pide un deseo a la fuente. No te puedo orientar en el cómo, ya que quizá sea bebiendo de un solo caño o, muy posiblemente, de los cuatro. En todo caso no dejes moneda. Es gratis.

Corrientes de agua que forman ríos y cauces

No, no se trata de unas ortofotografías satélite de algún río. No es, por tanto el cauce o la desembocadura del Tian Shan o el Amur. Tampoco el Amazonas. Ahora bien, la génesis de unos y otros es la misma: corrientes de agua. En el caso de las fotos, obtenidas en una playa, son cauces de drenaje de agua de la arena que la expulsa. Estas huellas, que reciben técnicamente el nombre de “rill marks” son muy bonitas ya que forman penachos que se bifurcan e intersectan. Una huella sedimentaria más que forma parte de micro paisajes que podemos observan dando un agradable paseo.

Huellas en la arena: crescent marks

Tal que un cometa dejando su estela una pequeña piedra sobre la arena deja una marca en forma de cola. Se trata de las llamadas “crescent marks“, un tipo de las múltiples huellas de corrientes de agua que se pueden encontrar en las playas. Se originan por la desaceleración de la corriente de agua (en este caso un reflujo mareal) al sobrepasar la pequeña piedra; entonces, la carga de arena que arrastra la corriente sedimenta en esa peculiar forma de estela parabólica.

Su estudio es importante ya que, en las rocas del pasado, nos indican que en el medio que se formaron existía una corriente y, además nos indica su dirección (en la foto de izquierda a derecha). También indican criterios de polaridad de las capas: que capa es más antigua y más moderna, lo que equivale a indicar la dirección del tiempo geológico.

Puedes llevarte una a casa. Nadie te dirá nada y siempre puede ser útil…

Caracoles al sol

Perdonar nuevamente la duplicación de esta entrada en el blog. Como ya dije hace unos días migré de servidor de alojamiento (lo que los virtuosos llaman “hosting”) y, aprovechando los nuevos recursos, me he dedicado estos días a optimizar la instalación del WordPress. Puro empirismo que me ha conducido al fracaso en muchas situaciones por lo que, muy a mi pesar, tuve que hacer uso de los respaldos acumulados en el servidor y restaurar la instalación. Esta operación conlleva que todo lo nuevo desaparece y la instalación queda completa a fecha del respaldo.

Como la foto de los “caracolillos” me gusta, la vuelvo a poner en el blog. Mis disculpas.

Con sus cuernecillos al sol, y vueltos hacia él, parecen caracoles o babosas pero son otra cosa bastante diferente. Los sucedáneos de cuernos son, en realidad, espinas de un cactus: Euphorbia lactea, un cactus realmente curioso por su forma y que es muy habitual en las floristerías y afines. No, no da leche ni tampoco lana.

Ya se sabe… “Nada parece lo que es”