Desde la introducción de las DSLR se han puesto de moda los objetivos que abarcan rangos focales enormes; por ejemplo el conocido Nikkor 18-200 VR. Realmente son ópticas versátiles ya que comprenden en un solo objetivo las propiedades de varios, con lo que hay que cargar menos en la mochila. Pero esta ventaja no se traduce, en lo absoluto, en un vituosismo óptico.
Los ingenieros conocen una vieja regla o norma: en un zoom la relación entre la focal mayor y la menor debe de ser un número inferior a 3. Por ejemplo el 80-200 fabricado por muchas marcas tiene una razón de 2,5 . Esto es así ya que el mantener una calidad óptica fuera de ese rango en todas las focales es realmente muy dificil si no imposible. Las aberraciones cromáticas, la nitidez centro/bordes, las deformaciones, el viñeteo, etc. se descontrolan para razones superiores a 3.
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