La pasarela no era Cibeles y, además, era muy corta: el techo de un coche. Ahí la descubrió María Porta que dijo algo así como «mira la gaviota» y yo, pánfilo, miré hacia el cielo donde había más de un centenar de ellas. Primera sesión de estudio con María: gaviota por delante y por la cola, hacia la izquierda y la derecha, mira para aquí y mira para allá. Segunda sesión conmigo: mira cómo giro el cuello y mira cómo te miro. La verdad es que se trata de un Juan Salvador paciente y entregado a la fotografía. Imperturbable ahí siguió soleándose encima del coche. Si lo hubiese sabido habría llevado un pescadito en el bolsillo.
Centomila Passioni es un blog de fotografía y no solo de fotografía. Lo mantiene el extraordinario fotógrafo italiano Federico Gentili (Fed) y explicita que se trata de un blog «non solo fotografia». Así es, si damos un repaso por su contenido reciente veremos que hay entradas dedicadas a Leonard Cohen, Paddy Reilly, la vieja fábrica española de Guitarras Alhambra… entre lo que intercala autores dedicados a la fotografía actual y pasada, además de sus más que espectaculares paisajes.
Un blog de lectura fácil en el que puedes recrear la vista con su contenido fotográfico y sus noticias.
Acabo de regresar de comer en un lugar que nunca se me habría ocurrido. Me lo recomendó una amiga y acertó con el sitio ya que la comida -casera- estaba como tenía que estar: buena y barata para la calidad del producto. El sitio, una casa de comidas tradicional, se llama «Cosmoba» y está en la céntrica calle coruñesa del Orzán, en su extremo próximo a la plaza de Pontevedra.
Nada de aceite requemado, de ese multioloroso con aires de pescado. Todo pulcro y las raciones muy abundantes. Gente no mucha pero la suficiente.
En cuanto me senté empecé a recrear la mirada por el ambiente y me llamó la atención una cosa: las mesas estaban ocupadas por solitarios. Personas mayores con porte digno que salpicaban por aquí y por allá el comedor. Un hola y un adiós que denotaban conocimiento entre ellos. También me sorprendió que una vecina de mesa llevaba su bolsita de plástico con tarrinas; de las raciones guardaba la mitad imagino que para la cena.
Incluso la camarera, atenta, listaba de viva voz y lentamente los difrentes platos del menú. Está acostumbrada a tratar con gente mayor que necesita escuchar y comprender lo que se le dice. Un arte.
Es un ambiente que desconocía por completo: el que refleja de primera mano la soledad de las personas. Es el que llaman el «mal del siglo XXI». En él estamos y no me falta mucho…
Me encanta Lugo y es una ciudad donde me siento muy a gusto. Su casco histórico es precioso y sus calles empedradas tienen un «algo» mágico cuando llueve. Es el ambiente híbrido de una ciudad moderna con un barniz tradicional que aún se conserva y se palpa en sus gentes y en su comercio.
Lugo ayer sábado por la tarde. La lluvia impregna todo el ambiente lucense.
Ayer no me importó desplazarme otra vez a la histórica urbe con el fin de encontrarme con Elena Jorreto, una de las responsables del Departamento de Cultura y Arte de la cadena hotelera Eurostars, que viajó a Lugo con el fin de visitar mi exposición en el Museo Provincial de Lugo. También me acompañó en este viaje María Porta, fotógrafa coruñesa y amiga, que inauguró el pasado viernes una exposición en el Eurostars Ciudad de La Coruña.
Elena Jorreto posa delante de una de mis fotos de la exposición.