Me encanta Lugo y es una ciudad donde me siento muy a gusto. Su casco histórico es precioso y sus calles empedradas tienen un «algo» mágico cuando llueve. Es el ambiente híbrido de una ciudad moderna con un barniz tradicional que aún se conserva y se palpa en sus gentes y en su comercio.
Ayer no me importó desplazarme otra vez a la histórica urbe con el fin de encontrarme con Elena Jorreto, una de las responsables del Departamento de Cultura y Arte de la cadena hotelera Eurostars, que viajó a Lugo con el fin de visitar mi exposición en el Museo Provincial de Lugo. También me acompañó en este viaje María Porta, fotógrafa coruñesa y amiga, que inauguró el pasado viernes una exposición en el Eurostars Ciudad de La Coruña.









