En el marco del Outono Fotográfico, XXXIII edición (Otoño Fotográfico, decano de los certámenes fotográficos españoles) el próximo día 29 (jueves) a las 20 horas inauguro una exposición en la Casa de la Cultura de Barbadás (Orense). Me es grato repetir en ese ayuntamiento en el que siempre he sido recibido con cordialidad y generosidad extrema y que hace ya cuatro años me abrió por primera vez sus puertas.
Dirección: Rúa San Bernabé, 37 37002. A Valenzá Barbadás, Ourense
Discurría el siglo II de nuestra era y la ruta entre Brigantium y Lucus Augusti debía ser protegida. Para ello trasladaron a las actuales tierras de Ciadella (Sobrado de los Monjes) una unidad militar que se encontraba en Mauritania: la Cohors I Celtiberorum Equitata civium romanorum. Esta cohorte dependía directamente del acantonamiento de Lugo.
En una altiplanicie de la parroquia de Ciadella la cohorte, formada por unos 600 militares (más la parafernalia militar y civil periférica o propia la cohorte: unidades de caballería, por ejemplo), estableció un gran campamento militar. Sus restos, excavados en una pequeña parte, nos muestran restos de un foso, la muralla, las distintas dependencias y torres defensivas. Al parecer han aparecido a lo largo de los años multitud de restos romanos, desde monedas, vidrios, tégulas, terra sigilata, etc…
Hoy por hoy el recinto presenta un aspecto bastante desolado. No hay referencias más que un par de carteles fueras del espacio y las que había en el interior han desaparecido. El tejado de la estructura está roto y hay trozos del mismo caídos dentro del yacimiento. Otras zonas del campamento se encuentran a la intemperie pasto de los agentes meteorológicos y de la vegetación. Para ser un enclave importante y excepcional me parece literalmente «dejado de la mano de Dios». Lo mejor que podían hacer era soterrarlo de nuevo para que otras generaciones -más preocupadas por la cultura- tengan el placer de redescubrirlo y mostrarlo.
Ya que era una cohorte «equitata» me puedo imaginar a Caio Antonio Aquilo, prefecto de la Cohors I Celtiberorum, dando sus tranquilos paseos a caballo por el entorno. ¡Salve amigo!.
Hay ambientes extraños, de esos que sin saber por qué le llaman a uno la atención. Es una sensación de que falta algo; alguna cosa no encaja. Se trataba de un bar en Sobrado de los Monjes a donde acudimos mi esposa y yo a hacer una visita a su soberbio monasterio. Nos decidimos a comer en las proximidades, entramos y pedimos una mesa. Había bastante gente en el interior y al cabo de unos minutos sentí algo extraño: no había ruido, ni conversaciones, ni nada de nada. Cada parroquiano a los suyo… Pocas veces me extrañó tanto un ambiente. Como dijo mi mujer… «la alegría de la huerta».
Desde hace algunos años usaba un GPS compatible con Nikon que era algo llamativo. De intenso color naranja, y de tamaño algo mayor que una tarjeta de crédito, se alimentaba por una batería recargable del mismo tamaño pero el doble de gruesa. El GPS se montaba sobre la batería y ésta sobre la cámara a través de una zapata de flash. Ni que decir tiene que semejante moño puesto sobre la cámara y, encima, del «poco» llamativo color naranja, llamaba bastante la atención (por no decir la alarma general).
La geolocalización de fotos con datos de posición y altura embebidos en los datos EXIF de las fotos es algo muy útil en algunas ocasiones. Profesionalmente ya me hubiese gustado a mi que estos cachivaches hubieran existido en los años 80 para geoetiquetar lugares, yacimientos, y otros aspectos geológicos. Con ellos siempre tendremos la certeza del lugar desde donde hicimos una foto sin devanarnos los sesos, posteriormente, buscando en los entresijos de la memoria y en el Google Maps la localización de un lugar.
El «invento» al que aludo más arriba. Eficaz pero como para sembrar la alarma general…
Hay multitud de programas dedicados a la fotografía (por ejemplo Nikon View NX o Ligthroom) que ya leen directamente los EXIF de nuestras fotos y nos presentan la localización en un mapa. Además, estos programas pueden generar archivos KLM o KMZ que acceden directamente a Google Earth y que podemos compartir. Sigue leyendo →