Discurría el siglo II de nuestra era y la ruta entre Brigantium y Lucus Augusti debía ser protegida. Para ello trasladaron a las actuales tierras de Ciadella (Sobrado de los Monjes) una unidad militar que se encontraba en Mauritania: la Cohors I Celtiberorum Equitata civium romanorum. Esta cohorte dependía directamente del acantonamiento de Lugo.
En una altiplanicie de la parroquia de Ciadella la cohorte, formada por unos 600 militares (más la parafernalia militar y civil periférica o propia la cohorte: unidades de caballería, por ejemplo), estableció un gran campamento militar. Sus restos, excavados en una pequeña parte, nos muestran restos de un foso, la muralla, las distintas dependencias y torres defensivas. Al parecer han aparecido a lo largo de los años multitud de restos romanos, desde monedas, vidrios, tégulas, terra sigilata, etc…
Hoy por hoy el recinto presenta un aspecto bastante desolado. No hay referencias más que un par de carteles fueras del espacio y las que había en el interior han desaparecido. El tejado de la estructura está roto y hay trozos del mismo caídos dentro del yacimiento. Otras zonas del campamento se encuentran a la intemperie pasto de los agentes meteorológicos y de la vegetación. Para ser un enclave importante y excepcional me parece literalmente «dejado de la mano de Dios». Lo mejor que podían hacer era soterrarlo de nuevo para que otras generaciones -más preocupadas por la cultura- tengan el placer de redescubrirlo y mostrarlo.
Ya que era una cohorte «equitata» me puedo imaginar a Caio Antonio Aquilo, prefecto de la Cohors I Celtiberorum, dando sus tranquilos paseos a caballo por el entorno. ¡Salve amigo!.

