Un atardecer en la Ría do Burgo. Un paraje excepcional del que puedo disfrutar a diario.
Archivo de la categoría: Paisaje
Mozárabe – Santiago de Peñalba (Ponferrada, León).
Si alguna vez queréis ver una maravilla del arte mozárabe en la península os tendréis que acercar al Valle de Oza, situado a unos 14 km. de Ponferrada (León). En el pueblo de Peñalba de Santiago se erige uno de los más bellos ejemplos de este arte: la iglesia de Santiago de Peñalba. Data del siglo X y fue construida durante el mandato del abad Salomón, en las épocas del reinado de Ramiro II (llamado «el Grande» por los cristianos y «el Diablo» por los musulmanes). La iglesia, con sus ornamentos y elementos propios del mozárabe, se conserva perfectamente.
Antes de partir desde Ponferrada hacia Peñalba de Santiago también se puede visitar la iglesia de Santo Tomás de las Ollas, otro ejemplo del mozárabe no tan espectacular como el anterior pero que, sin duda, se debe conocer. Se sitúa a unos 500 m al sur del complejo universitario de Ponferrada.
Las manos muertas. El monasterio de Oseira (Ourense).
Una de las mayores catástrofes de nuestro patrimonio artístico vino de la mano de los liberales del siglo XIX al expropiar los bienes de la iglesia, además de los terrenos municipales baldíos (aquellos bienes que se incluyeron en el concepto de «manos muertas»). En una política en la que -por una parte- el estado se embolsó millones de reales en las subastas públicas del patrimonio incautado y -por otra- en la que las oligarquías se enriquecieron a bajo coste, el principal afectado fue el conjunto de la sociedad y el patrimonio artístico español.
Hubo varias desamortizaciones en el siglo XIX, no solo la famosa de Mendizábal; por ejemplo, la de Madoz, tuvo mayor calado que la del otro ministro. Godoy, José Bonaparte, Espartero y otros firmaron desamortizaciones hasta bien entrado el siglo XX en el año 1923.
Monasterios, iglesias, tierras, cuadros, bibliotecas, ornamentos, etc. pasaron a manos privadas que -muchas de ellas- no conscientes del valor de lo que habían adquirido -o no pudiendo mantenerlo- lo dejaron arruinar. En otro capítulo salieron de España, a precio de saldo, libros incunables, cuadros, tallas, y otros elementos artísticos. Sigue leyendo
«La Catedral»
Al dar un paseo por O Carballiño (Ourense) me llamó la atención una espectacular edificación religiosa. En la distancia parecía románico pero, al acercarme, vi una mezcla de estilos sorprendente. Tenía casi todo: desde el pasado medieval al gótico tardío. Paseaba una señora un can y le pregunté qué era eso… Me contestó que era la Iglesia de la Veracruz y que, popularmente, le llamaban «la catedral«.
Más atónito me quedé al saber que se había construido en épocas recientes; concretamente se inició su construcción en 1943 y se concluyó en 1957. El arquitecto fue Antonio Palacios Ramilo quien a iniciativa del párroco Evaristo Vaamonde emprendió, por sufragio popular, tan colosal obra. Debió costar un riñón y medio y un pulmón ya que está íntegramente construida con granito y pizarra. Un ejemplo de cómo la voluntad popular es capaz de aunarse para llevar adelante un proyecto.
Bien, pues ahí está. Sólida como una roca para recreo de la vista y la imaginación.
Torre de Hércules
Como un gigantesco reloj de sol la Torre de Hércules va desplazando lentamente su larga sombra. Es el ocaso y faltan pocos minutos para que el sol desaparezca, tras el horizonte, entre el velo de bruma que se está formando. Me encuentro en el parque de Adormideras, en Punta Herminia, justo al lado de la caracola del escultor Moncho Amigo la cual está ensombrecida por la larga proyección de la Torre. Contemplo la corta puesta de sol. Vaya, hoy tampoco hubo rayo verde y ya es hora de volver a casa.






