Desde hace unos años y desde la salida al mercado de la Go Pro de Hero han florecido por China varios centenares de modelos y marcas de cámaras deportivas, también llamadas cámaras de acción. Más o menos clónicas en aspecto, los fabricantes chinos se han esforzado en emular las características y operatibilidad de la Go Pro original con una meta definida: abaratar el coste de sus productos.
Realmente su meta la han conseguido y, de hecho, y si nos damos un paseo por Ali Express, veremos que se pueden adquirir desde poco más de 10 euros con envío gratis para España.
Evidentemente han conseguido el bajo coste a partir de emplear materiales baratos de baja calidad y una merma del control en sus cadenas de producción. También emplean un marketing agresivo en el que pintan el producto como excelso y lleno de características punteras que, si fuesen ciertas, nada más que las encontraríamos en la Go Pro Hero 6 cuyo coste ronda los 400 euros a día de hoy. Sigue leyendo





