Comunicado de prensa. Texto: Gabinete de prensa de The Tall Ships Races. Fotos: © 2016 Román Montesinos.
El objetivo de veleros participantes como el Rupel es ser una herramienta de integración social
- El Christian Radich o el Maybe participaron también en la primera regata en 1956.
- Esta tarde tendrá lugar el desfile de tripulantes y mañana será el último día para poder visitar los barcos en los muelles.
A Coruña, 12 de Agosto de 2016. Los veleros que acuden a la Tall Ships Races 2016 tienen como objetivo común integrar la navegación en la vida de la gente joven, para que puedan vivir una experiencia única en su vida como es ir a bordo de barcos de estas características por periodos que van de una semana a varios meses.
Además de ser una experiencia deportiva, en muchos de ellos como ocurre con el Rupel, un clase B con bandera belga y 12 personas de tripulación, la náutica es sólo una “excusa”. En 1991 comenzaron los trabajos de construcción del navío por parte de un equipo de personas desempleadas de larga duración, cerca del río Rupel, en Bélgica.
El barco se finalizó en 1996 y es parte de un proyecto social de integración en el que ya están construyendo el que será su tercer barco. Su capitán, Jan vanderBorne asegura que, “es muy positivo para personas que han pasado por dificultades en su vida, poder enriquecerse de una experiencia de este tipo donde la rutina, el compromiso y el mundo náutico pueden influenciarles de una manera muy positiva”. “El mar no diferencia entre personas,” afirmaba el capitán. El propietario cede el barco, que tiene su amarre en Boom, Bélgica, de modo gratuito para este tipo de actividades y eventos.
Mismos veleros, 60 años después
El clase A de Noruega, Christian Radich, fue uno de los participantes de aquella primera regata Tall Ships Races entre Torbay, Reino Unido, y Lisboa, Portugal, en 1956, como también lo fue el Maybe (Clase B, Reino Unido), ambos participantes en la Tall Ships Races A Coruña 2016.
El Radich, además de ser el barco con la persona más joven, John Eastwood de Colorado, EEUU, de 15 años, es también un barco que ha participado en numerosas series de televisión y películas, como el documental americano Windjammer de 1958. Su tripulación total son 115 personas y funciona como buque escuela para estudiantes de náutica desde septiembre hasta mayo. Es un barco con una mecánica manual, que tiene que adaptarse a las nuevas regulaciones en materia de seguridad como sistemas de navegación y GPS, pero sigue teniendo un timón manual central que maneja todo el barco.
Un barco lleno de jóvenes
El Morgenster, un clase A holandés que se botó en 1919 originariamente dedicado a la pesca del arenque, fue vendido a una cantante holandesa que quería dedicarse a la piratería. Sus intentos fueron en vano y se la juzgó por ello. Hasta principios del siglo XXI no se retomó el trabajo de adaptar el barco nuevamente para navegar y por fin se botó en 2008. Desde entonces funciona como un barco escuela.
Es uno de los barcos con mayor número de jóvenes, donde se hablan inglés, francés, polaco, sueco y holandés. De los 46 miembros de la tripulación, 36 son trainees. Inés, española de 20 años, comentaba su experiencia de dos semanas en Morgenster, “no me he mareado en ningún momento y la experiencia ha sido fenomenal. Hemos podido parar en sitios estupendos como las Cíes”. Por su parte, Eric, sevillano de 17 años, comentaba como su experiencia previa náutica ha sido muy diferente a esta “ ya que nada se parece a estar en un barco de más de 100 años”.
El barco más grande
Por su parte, uno de los barcos más antiguos de los que visitan A Coruña estos días es el Statsraad Lehmkuhl, un barco noruego construido en 1914. Su eslora es de 97,21 metros y puede llevar hasta 180 personas. Además, la persona más anciana de todas las tripulaciones viaja en este barco, un americano de 83 años llamado Richard Gleen, de Illinois. Tiene además un estilo arquitectónico único en el mundo.
Desfile de tripulantes y entrega de premios
Esta tarde, a las 18.30, tendrá lugar el desfile de tripulaciones y la posterior entrega de premios, donde se anunciarán los ganadores de la regata y del Friendship Trophy, el trofeo más importante que otorgan mediante los votos de todos los participantes en la regata. Tendrá lugar a las 19 horas en la Plaza de María Pita.
Asistentes
Desde la apertura del evento ha habido un gran número de personas paseando por el recinto y visitando algunos de los barcos participantes en la Tall Ships Races A Coruña 2016.
Los voluntarios de la regata.
130 personas pertenecen al voluntariado de la regata. Ellos son el hilo conductor y el enlace entre visitantes, tripulaciones y organización del evento. No piden nada y lo dan todo, desde una sonrisa a una ayuda. Proceden de todos los ambientes y profesiones, empleando su tiempo libre al servicio de los demás. Ahí, tras hacerles un par de preguntas me encontré a Olga, una antigua alumna mía que se me identificó como tal. Ejerce su profesión, aquello para lo que estudió; ahora presta su servicio voluntario en la regata y otros eventos de la ciudad de La Coruña. Gracias a todos ellos.






















