Niebla es encontrarse con uno mismo: la soledad y el silencio. Es introspección: recuerdo y olvido. Pensar en aquellas cosas que pasaron y comprender porqué otras nunca llegaron ni llegarán. Si penetras en la niebla déjate llevar por sus ensoñaciones. Sus gotas son las lágrimas de los tiempos pasados.
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Nieblas
La niebla te convierte en una crisálida. Te amortaja y te adormece en su monotonía. Curiosamente tus sentidos se aguzan y eres capaz de percibir nuevas sensaciones que en principio estaban ocultas: los sonidos, los olores… Los límites indefinidos del entorno nos causan perplejidad y extrañeza al mismo tiempo que nos induce un cierto temor hacia lo desconocido. Muchas veces ese temor se convierte en pavor irracional cuando no hay marcada una senda o las referencias están ausentes. Estás perdido, desorientado… Todo vuelve a la normalidad cuando ella desaparece.
Nieblas
Hasta ayer estuve por Burgos pasando las Navidades. Más que pasarlas yo me pasaron ellas por encima como el rodillo de una apisonadora… Con el firme propósito de fotografiar nieblas me pillé, por enfriamiento objetivo, una gripe de tipo «tentetieso» que la del «18» se queda corta. En fin, algunas fotos he podido hacer en el par de días que estuve operativo y que iré poniendo como una serie en este blog.
La expo.
Hoy Carlos Valcárcel, un paradigma de la fotografía en Galicia, puso en Facebook una foto de una inauguración que tuve en 2012 en la librería Arenas de La Coruña. Carlos me honró con su presencia e hizo la foto en la que un fotógrafo de prensa de «El Ideal Gallego» me está retratando en una barandilla del local. La foto, la cual no conocía, me hizo gracia ya que tengo dos puntos de vista diferentes de la misma escena: el de Carlos Valcárcel y el del fotógrafo de prensa.
Niebla

El Puente del Pasaje (A Ponte da Pasaxe) es la unión de las dos orillas de la Ría do Burgo. Sobre él discurre la N-VI. Un transeúnte entra en contingencia con un vehículo que se desplaza en sentido contrario.
Está amaneciendo y la ciudad todavía se está despertando. Sobre el Puente del Pasaje apenas hay tráfico y es muy extraño el silencio que en algunos pocos instantes rodea el lugar. Normalmente miles de coches circulan a diario por ese puente en una vorágine típica de una ciudad grande, pero hoy es domingo y la gente se resiste a madrugar. La niebla cubre fríamente todo el sitio y nada más que un peatón se cruza conmigo a varios metros de distancia, en la otra acera. Son momentos casi mágicos sobre la Ría do Burgo en La Coruña.






