Archivo de la categoría: Paisaje

Islas en tierra.

Las islas no son exclusivas del mar, tambien las hay en tierra formadas por los mares de nubes. De líquida a gaseosa, el agua forma en el paisaje grandes mares sobre los que sobresalen las cumbres de las montañas. Son islas efímeras que, más tarde, con el calor del sol, quedarán desnudas y desvelarán el paisaje.

Es el caso de la foto, en la que las bajas temperaturas de la noche del paisaje burgalés, condensan la humedad formando la niebla que rebosa los valles. A lo largo de la mañana la niebla se disipará y dejará ver, en este caso, el extenso valle de Mirande de Ebro y los paisajes de La Rioja.

Obarenes

Tierra de Campos.

La Tierra de Campos es una extensa comarca que abarca parte de las provincias de Palencia, Valladolid, León y Zamora. Es una zona de intenso cultivo de cereales (trigo y cebada) y ganadería lanar subsidiaria. Aquí y allá, el monótono paisaje amarillo de la época estival, se ve salpicado por palomares como el de la foto.

TC

Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus.

Hace pocos días volví a ver la excelente película titulada «El nombre de la rosa«, una adaptación cinematográfica, del mismo título, que la célebre novela de Umberto Eco. El mismo Umberto Eco dijo que, en realidad, el título no significaba nada, pero sabiendo de quién se trataba, vaya usted a saber…

La frase que cita a la rosa en la novela es realmente bella: «stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus«, que significa algo así como «de la rosa solo queda el nombre desnudo«, pronunciada por el protagonista-narrador de la novela Adso de Merk.

Aunque la rosa no sea rosa y esté marchita siempre quedará su nombre desnudo: «rosa».

rosa

Fervenza.

Se trata de una de las Fervenzas da Rexidoira en el coruñés río Mendo. De fácil acceso, la visita por un paraje feraz y umbrío, nos permite ver en un corto trecho cuatro pequeñas cascadas que salvan un desnivel de unos 25 metros. Tras ello el Mendo se tranquiliza y dicurre suave, lamiendo las orillas de Betanzos, hacia el mar.

mendo

Ramas.

Los que han escrito sobre las ramas de los árboles generalmente se han referido a ellas como «dedos descarnados que apuntan al cielo». Quizá lo sean, o puede que no. El caso es que esas ramas carentes de hojas, para mi, representan un grito, un sonido, de los árboles rogando que llegue una primavera. Es el plañir o el lamento del bosque susurrado por un viento que habla por esas ramas.

arboles