En el MACUF de La Coruña se prodigan exposiciones de fotografía y de otras artes. En esta ocasión hay dos exposiciones fotográficas: la del japonés Takeshi Shikama titulada «Los murmullos del bosque» y la de Aitor Ortiz titulada «Intromisiones». En la planta baja se exponen los fondos pertenecientes al museo y es una mezcla bien ordenada y dispuesta de pintura, escultura y fotografía.
Foto: la planta baja del MACUF con la exposición de fondos propios.Archivo de la categoría: General
Salvemos al Ateneo Ferrolán
As Xubias (La Coruña)
Desafortunadamente las ciudades y pueblos cuando crecen dejan de valorar aquello que les imprimió carácter. La especulación y el culto a lo moderno hacen que hayan desaparecido multitud de viviendas típicas de los puertos de mar; aquellas que se llamaban en mi tierra «as casas dos mariñeiros». Eran viviendas unifamiliares de una o dos plantas, encaladas y con elementos pintados con colores vivos en los cuales predominaba el azul -quizá como reflejo del lugar a orillas de donde se encontraban-.
Velas al sol.
Hoy ha hecho una mañana realmente preciosa; de esas de mayo… Me apeteció entonces ir a dar una vuelta por la zona del dique de abrigo y del castillo de san Antón en La Coruña. Me llamaron la atención las velas de la foto ya que quedaban en un fuerte contraluz y el efecto que producían era fotográficamente «curioso».
Exposición de Cristina Astorgano en el Mesón do Forno (Lugo)
Ayer sábado, al filo del atardecer, se inauguró en el Mesón do Forno (Lugo) una exposición de retratos de Cristina Astorgano titulada «Le Moulin Rouge». Suso Carreira tuvo la amabilidad de enseñarnos las fotos previamente a que fuesen colgadas en las paredes de su local. Los presentes, entre los que se encontraba el histórico fotógrafo Carlos Valcárcel, nos quedamos impactados por la calidad de las fotos y el excelente buen hacer de su autora. Los encuadres, la luz y la iluminación, el color, el atrezo, la homogeneidad del proyecto, etc… demuestran un dominio sobresaliente de la cámara en esta fotógrafa novel. Una exposición que merece la pena visitar al mismo tiempo que se degustan las «delicatessen» que ofrecen en el Mesón do Forno. Enhorabuena Cristina.






