En el MACUF de La Coruña se prodigan exposiciones de fotografía y de otras artes. En esta ocasión hay dos exposiciones fotográficas: la del japonés Takeshi Shikama titulada «Los murmullos del bosque» y la de Aitor Ortiz titulada «Intromisiones». En la planta baja se exponen los fondos pertenecientes al museo y es una mezcla bien ordenada y dispuesta de pintura, escultura y fotografía.
Foto: la planta baja del MACUF con la exposición de fondos propios.En la exposición de fondos hay una fotografía -bastante especial- del magistral Paco Gómez Martínez titulada «Bodegón con ladrillos». Esta foto siempre me ha impactado por su extrema sencillez y elegancia en su composición. Es prodigioso lo que pueden transmitir cuatro ladrillos apilados sobre una tapia.
El motivo real de mi visita al MACUF fue el ver la exposición -inaugurada recientemente- del japonés Takeshi Shikama. La exposición contiene varias decenas de fotos realizadas por este autor y cuyo hilo conductor son los bosques (y otros paisajes) y sus elementos: árboles, cascadas, vegetación, etc… Thakeshi viajó por todo el mundo fotografiando estos entornos: Galicia, Escocia, Inglaterra, USA, etc…
La verdad es que las fotos, con encuadres impecables, no me han sensibilizado en demasía. Nada muy diferente a lo que fotografiaron otros autores previos desde la época de Adams (salvo el tamaño y el tipo de papel de soporte). Takeshi Shikama ha empleado una técnica por la que ha positivado sus fotos sobre papel de tipo oriental «Gampi» y las ha virado al platino/paladio. Son fotos bastante oscuras que quizá expresen un estado propio de ánimo o percepción del entorno. El tono del papel conjuntamente con el virado catalizan esa sensación de oscurecimiento.
Fotos © Takeshi ShikamaEn el otro extremo del MACUF hay otra exposición: la del fotógrafo bilbaíno Aitor Ortiz titulada «Intromisiones». Es una exposición realmente espectacular en contenido y en forma. Las fotografías de Aitor recogen magistralmente su manera de percibir las formas, su estructura y la luz. Son fotos de obras, rincones, estudios de las formas realzadas por la reducción conceptual implícita en el blanco y negro. Fuera de las frases que acompañan el díptico de la exposición la obra de Aitor Ortiz es magnífica, atrapa al espectador y hace volar su imaginación al mismo tiempo que viaja en esos entornos geométricos de claro-oscuros que nos muestra en sus fotografías. Una exposición que no debes dejar de visitar. Magnífica.
Fotos © Aitor Ortiz







