Galicia tiene una casi milenaria tradición histórica en la construcción de barcos. Desde naos y galeones hasta los recientes súper-petroleros y fragatas. En el pasado proliferaban los grandes y pequeños astilleros diseminados a lo largo de la costa gallega pero, la agónica crisis del sector pesquero y la actual situación económica, les han hecho ir desapareciendo poco a poco; unos han visto drásticamente mermada su actividad y otros simplemente han cerrado, quizá para siempre. La flota pesquera y los barcos de recreo son el sostén de los pequeños astilleros que van quedando. Hoy en día más que construir mayormente reparan esas embarcaciones: calafateados, pintura, raspado de fondos, sustitución de maderas del casco o cuadernas, etc… son la actividad diaria de estos astilleros.
Hace unos días, con motivo de una doble exposición que tendremos en la casa consistorial de O Grove, la fotógrafa coruñesa María Porta y yo visitamos los «Astilleros Garrido«, en las inmediaciones del puerto. Fruto de esa visita es el reportaje que viene a continuación.





