Una vez al año no hace daño… Desde hace tiempo no muestro ni en mi blog ni en ningún otro sitio de la red las nuevas composiciones que realizo, salvando aquellas que forman parte de colecciones colectivas. El motivo es sencillo: no «machacarlas» y que cuando las exponga -si es que creo que valen para ver la luz- sean novedad.
«Equilibristas», la foto de esta entrada, es en realidad un desarrollo de otra que actualmente forma parte de una colección ya expuesta, y no me importa tanto el mostrarla aquí o no. Los objetos son mayormente muy dúctiles a la hora de jugar, realizar o componer metáforas. Sean perchas o sean cucharillas siempre se puede hacer algo con ellos.
Actualmente tengo una exposición en El Albéitar de la Universidad de León en donde también exponen otros tres magníficos fotógrafos. El que en un evento que se titula «Cuatro fotógrafos – Cinco propuestas personales» se haya puesto la coletilla de «personales» es para dar idea de que los fotógrafos que presentamos nuestras colecciones «estamos juntos pero no revueltos». Son muestras individuales que comparten un edificio común pero se reparten por distintas salas.
Captura de pantalla parcial de un blog en el que se hacen eco de la exposición del Albéitar con el apelativo de “colectiva”. El erróneo concepto parte probablemente del uso de un cartel que en realidad se trató de una prueba de imprenta y que posteriormente fue modificado por los organizadores. Se le añadió la coletilla de “propuestas personales” para evitar el sentido de exposición colectiva.
Con buena voluntad, por parte de los que difunden la noticia, se tiende a decir que la exposición del Albéitar es una «colectiva». No, no lo es ni mucho menos. Una exposición colectiva es algo muy diferente y, desde luego, en las colectivas no intervienen colecciones completas de unas 20 obras por autor. Una colectiva «con entidad» reúne los trabajos de distintos autores sobre una temática común y, normalmente, unas pocas obras de cada uno; además comparten un mismo espacio físico: una misma sala, por ejemplo. Son diferentes visiones sobre un tema. De lo contrario las «colectivas» en las que intervienen temáticas, conceptos, desarrollos muy dispares se convierten en un cóctel sin sentido. Es aquello de mezclar churras y merinas.
En realidad escapo, huyo o me espantan las colectivas que no tienen un hilo común. Ese espíritu gregario no lo comparto en lo absoluto y, de hecho, salvo un compromiso -ineludible por las personas que intervinieron y la reverencia que me producen- que tuve hace un par de años, me niego rotundamente a participar en colectivas que no tienen una entidad común. Para mi forma de pensar son un disparate. Bajo esa filosofía muy particular -para mi de estricto cumplimiento- nunca habría participado en la actual exposición del Albéitar.
Es mi idea muy particular sobre el asunto, nada más.
Connie es una modelo profesional argentina, cuya especialidad es el desnudo, con una amplísima experiencia en los platós ya que lleva muchos años ejerciendo en esa disciplina. Ha trabajado con fotógrafos de prestigio tal como se puede ver en su espacio WEB http://www.fotoplatino.com/fp10247
El ser modelo con experienca vale tanto como la fotografía que se pueda obtener de ella. Hay que saber posar y eso es por lo menos el 50% de una foto. El rostro y sus expresiones, las posturas corporales, etc… son modos y formas que son muy difíciles de obtener de un modo natural.
Vía Barcelona Connie ha aterrizado por Santiago de Compostela en una aventura gallega que comienza a dar sus frutos. De hecho el día 23 de marzo estará en La Coruña en un taller local en una sesión de desnudo artístico. Una buena oportunidad para aprender y practicar con luces y posturas sobre las esbeltas formas y curvas de un cuerpo femenino.
Hoy ha sido una tarde entrañable en Lugo ya que me reuní en la sobremesa con tres personas estupendas: Benjamín Santín, Carlos Valcárcel,Eduardo Ochoa y Suso Carreira. Pasamos un rato muy agradable hasta que me tuve que marchar a recoger la exposición en la Biblioteca Nodal ya que hoy era su último día.
Benjamín Santín Carballada
Lo bonito, lo entrañable y emotivo de la jornada ha sido el obsequio que me ha brindado Benjamín Santín: un lienzo de su mano en el que intervienen dos formas que me seducen, los círculos y los triángulos combinados en sus pinturas. Benjamín es dibujante, pintor, historiador, y otras cosas cultas del que me encantan sus obras. Utiliza desarrollos geométricos que muchas veces están influenciados por desarrollos fractales en los que combina magistralmente los colores, Curiosamente, esta geometría fractal le viende inducida de manera totalmente intuitiva y es fruto de una mente adaptada a la geometría y a las formas. Desde que vi mi primera exposición de su obra quedé literalmente magnetizado por sus trazos y líneas geométricas. Es genial.
El lienzo titulado «Concepto geométrico en formación» que generosamete me ha obsequiado Benjamín en el día de hoy. Lienzo de 54×65 cm en acrílico.
Es un verdadero honor el que me has hecho Benjamín. Desde estas líneas repito el abrazo que te he dado personalmente.