Me comentaba un familiar que en las mudanzas siempre se pierde algo. Es una sentencia cierta; práticamente un axioma. Tal me ocurrió, saben los dioses cuando, al trasvasar archivos fotográficos de un NAS a otro. Algunos «bites» se debieron ir de copas en el proceso y me encontré con que nuevamente en el tiempo había perdido algunas fotografías. Había carpetas corruptas sin información dentro.
Harto ya de esta situación cíclica se la consulté a un amigo fotógrafo profesional y me dio la solución: una grabadora blu-ray.





