Felices Fiestas y Próspero 2016.
Lucerna.
Ideas para las navidades.
Se aproximan las fiestas navideñas. Como todos los años, preocupado por lo que poner en la cena de Nochebuena, se me ha ocurrido que prepararé un sorbete…
Viena. La huella soviética.
Viena, al final de la II Guerra Mundial, quedó dividida en cuatro sectores (al igual que Berlín) hasta 1955. Afortunadamente ahí no hubo muro. Las potencias ocupantes llegaron a un acuerdo de desocupación y la creación del Estado Austríaco dotándole de una constitución. Por medio de esa constitución y por el tratado fundacional del Estado Austriaco el gobierno está obligado in perpetuam a preservar los monumentos y símbolos soviéticos de la época de la ocupación.
En el más puro estilo soviético en la Schwarzenbergplatz, en el centro de Viena, se erige el Monumento a los Héroes del Ejército Rojo. Se construyó en 1945 para rendir homenaje a los 17 000 soldados muertos la cruenta Batalla de Viena y ahí permanecerá hasta que el monumento, con el tiempo, se venga abajo por si solo.





