Recientemente tuve una exposición en Madrid a la que llevé fotografías -cortadas «a sangre»- de un tamaño bastante más grande que el que empleo normalmente; de hecho, alguna tenía 1,20 de lado mayor. Como soporte para las fotos se empleó «pluma» de 1 cm de grosor que, en principio, no debía deformarse pero no ha sido así. Al pasar de Galicia -con sus humedades- al ambiente seco de Castilla el cartón pluma se abarquilló en mayor o menor grado dependiendo del tamaño de las fotos. La deformación no era mucha pero en una exposición las fotos deben y tienen que estar «planchadas». No ha sido el Titanic pero me turbó el hecho cuando vi en directo el montaje en las dos salas de la exposición.
Estas fotos se moverán en un futuro próximo por lo que había que buscar un «algo» digno y lo más económico posible que las enderezase. La solución vino de la mano de Luis Manuel (Luis Manuel Fotógrafo) que tiene su taller y estudio debajo del mío. Justo acababa de recibir unas molduras súper económicas fabricadas en DM, con apariencia de madera, y lacadas en negro mate. La moldura, con sus 2 cm de ancho, tiene la suficiente rigidez como para absorber las tensiones de la deformación y hacer que las fotos queden enderezadas. Además el montaje con flexipuntas en la parte trasera permite que los marcos sean reutilizables, con extrema facilidad, para otras fotos y exposiciones. Una solución realmente digna y eficaz que al precio de 4 euros el metro supera con creces los marcos que se pueden adquirir por el mismo precio en grandes superficies y otras tiendas. El marco para una foto 50×70 sale al público a un precio de 10 euros y con el cristal a un poco más de 15 euros. Una ganga.



Los palos «enseñan»…y por suerte tú «aprendes» rápido. ¡Una feliz solución!
A base de palos se aprende rápido Paco. Un abrazo.
Muy buena solución. Tus ideas son geniales.
Idea, lo que se dice idea mía no lo es pero el resultado es magnífico por el momento. Un abrazo Carlos.