Carlos Valcárcel es un fotógrafo lucense que me honra con su amistad. Un maestro de muchos. Como he pensado siempre es el continuador, en su estilo, de la obra de Ruth Matilda Anderson quien fotografió Galicia y sus gentes en los años 20 del pasado siglo. Captó y capta en la actualidad «instantes decisivos» tal como hizo en su día Cartier Bresson. Es autor de una obra ingente reconocida internacionalmente a través de varios premios. Por ser es el único fotógrafo gallego incluido en el índice del museo Reina Sofía. Carlos Valcárcel también sale citado en la importante obra de la francesa Marie-Loup Sougez “Historia de la fotografía”.
La verdad es que Carlos, con su carácter bonachón y su infinita paciencia es fácil de retratar. «Se deja»… Siempre mira hacia la cámara con esa mirada y esa expresión de profunda retranca gallega que posee. ¿A que no te sale…?… Bueno… un poco va saliendo…
La foto está hecha en en mi estudio en el mes de enero de 2012, aprovechando la visita que hizo con su hijo Diego y con el pintor lucense Benjamín Santín a la exposición del proyecto Andante en los locales de Lledó Iluminación en La Coruña. Tanto Carlos como Benjamín participan en ese proyecto.

