El Silúrico gallego

Siempre me ha llamado la atención la incomprensión y el rechazo, por parte de mis alumnos, al Tiempo geológico. Por tener, en geología, tenemos dos escalas temporales: la absoluta y la relativa. La absoluta nos dice que un determinado proceso ocurrió -en cifras absolutas- hace, por ejemplo, 500 millones de años. Claro, nosotros los «humanos y humanas» que creemos que los Reyes Católicos pertenecen a los albores del tiempo -y eso que reinaron hace solamente unos 525 años-, nos parecen unos tiempos inconmensurables y difíciles de entender. Imaginar lo que significan 500 millones de años es, entonces, campo de la ciencia ficción o de una noche de fiebre.

La otra escala, la relativa, se encarga de ordenar diferentes episodios que sucedieron en la Tierra a lo largo de su historia. Surgen, entonces, esos nombres esquivos de Paleozoico, Devónico, Triásico, etc…

Resulta que la escala relativa es más fácil de comprender y asimilar por nuestra mente que la otra, la absoluta. Me explico: los humanos estamos muy acostumbrados a usar escalas relativas del Tiempo. El martes es un día que por si solo no significa nada pero, si decimos que es el día de la semana que está después del lunes y antes del miércoles estamos usando una escala relativa y segmentando el Tiempo en episodios. «Esto sucedió el miércoles…» ah, después del martes y antes del jueves. Lo mismo ocurre con los días del mes: agosto es un tiempo que está antes de septiembre y después de julio. Un hito temporal: las vacaciones en Denia fueron en agosto.

Los tiempos de Felipe II… En una escala relativa, la batalla de Lepanto ocurrió en los tiempos de Felipe II;  otra escala relativa -la de los reyes españoles- para fijar unos acontecimientos en relación con otros. El reinado de Felipe II representa, en una escala relativa, los tiempos que van desde el fin del reinado de Carlos I al inicio de los tiempos del reinado de Felipe III. Tambien se puede aplicar a la famosa lista de los reyes godos…

También están los tiempos de María Castaña… que existió, ciertamente, durante el siglo XIV. Ya que hablo de siglos, pues es otra forma de ordenar relativamente el tiempo: siglo XVII, episodios que ocurrieron después del siglo XVI y antes del XVIII. Ejemplo de un suceso en esa escala: al final del siglo XVII Luis XVI de Francia perdió su cabeza y no por una mujer.

La escala absoluta de tiempo y la relativa discurren paralelas y podemos proyectar el guillotamiento de Luis XVI, desde su escala relativa, a la absoluta: sucedió en 1.793.

Me embalé, lo reconozco. El motivo de esta entrada era, simplemente, mostrar un paisaje; el de la foto que acompaña toda esta disgresión. Se trata del mar Cantábrico en la zona de O Barqueiro (La Coruña), lamiendo unos acantilados de color oscuro. Esas rocas negras son el afloramiento más occidental (en la costa) de rocas paleozoicas pertenecientes al Silúrico. Su color negro nos indica que se formaron en un medio marino muy profundo y carente de oxígeno: un medio reductor de gran profundidad. Son rocas muy trituradas por efectos de la tectónica pero, en ellas, aún se encuentra de vez en cuando algún fósil: graptolites, principalmente.

Me llamó la atención el lugar, tanto por su significado geológico como por su contraste de color. Espero que os guste el sitio.

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