En otra entrada me refería al tipo de anuncios que aparecían en las revistas de fotografía de hace más de 50 años. Hay varios que me han llamado la atención y, entre ellos, el que reproduzco más abajo. En general demuestran un optimismo desbordante de que -a la luz de lo que ha avanzado la publicidad en nuestros días- entrasen «por los ojos» de potenciales clientes y causasen una impronta indeleble en sus neuronas.
Una casa comercializadora de productos fotográficos se anuncia con una imagen de un fotógrafo en plena acción. De la bisectriz del fotógrafo cuelgan tres elementos cortos que pretenden ser las patas del trípode que soporta la cámara. Tal como está mirando el fotógrafo para encuadrar debe haber sufrido alguna luxación cervical… El trapo negro también tiene bastante «pronóstico» y tal parece el de un verdugo o el de un papón de Semana Santa.
Viendo estos anuncios se me alegra la vista por el reflejo de la candidez de una época.


Me acuerdo de ese anuncio.
Es común en las revistas de finales de los 50 y principios de los 60 Carlos. Es memoria histórica!!!