Todos hemos pasado por momentos de hastío o de aburrimiento en los que el tiempo parece detenerse y no avanza. Todo transcurre despacio. Esos instantes los usamos para andar por la inopia y dedicarnos a «matar el tiempo»; quien más o quien menos deja vagar el pensamiento.
Hay muchas maneras de matar el tiempo. Pues eso… una de ellas es ésta:





