Quien más o quien menos sabe que existen Las Médulas, ese espectacular paisaje que generaron durante siglos los romanos aplicando sus técnicas de ruina montium. Los foráneos no saben tanto que existen Las Medulillas, en lo que casi es el límite sur de los Ancares leoneses. Uno y otro paraje no distan tanto entre si, y pertenecen al mismo sistema de extracción de oro en la zona del Bierzo.
Las Medulillas no son tan espectaculares como las Médulas, pero la ruina montium aplicada por los romanos generó zonas escarpadas donde los abigarrados sedimentos terciarios han quedado al descubierto. Tanto en uno como en otro sitio el agua canalizada se encargó de desmoronar el paisaje. El agua con los sedimentos se hacía pasar por pieles de oveja donde el oro, más pesado, quedaba retenido entre la lana. Luego quemaban las pieles y obtenían un concentrado de sedimento rico en oro. El mercurio -o la batea- se encargaban luego de obtener el oro.
Al ser geólogo conozco el lugar donde se concentra el oro. ¿Quieres saberlo tú?… Está en la pátina de óxidos que cubre los cantos rodados que caracterizan esos sedimentos terciarios. Ánimo, coge mula, pala y batea y a buscar oro.

