– Nos importan un chocho lo que cuenten los capullos de los galeristas: esos cuervos y sus críticos de arte comprados, con tanta conciencia social como un bistec crudo.
Não, en palabras de Arturo Pérez Reverte en la novela «El francotirador paciente».
Cuadro hecho con técnica mixta de firma no reconocida.
Ayer se inauguró en El Albéitar de la Universidad de León una importante muestra de la obra del fotógrafo lucense Carlos Valcárcel que contó con la presencia de los vicerrectores José Luis Chamosa, de Relaciones Internacionales e Institucionales de la ULE, Pedro García Herradón, de Coordinación y Planificación del Campus de Lugo y con César Ordóñez Pascua, director del Área de Actividades Culturales de la ULE. Esta exposición recoge más de 70 fotografías que han sido cedidas para ser expuestas en León por la Universidad de Santiago de Compostela y que forman parte de un depósito expuesto en el Campus de Lugo. La muestra estará expuesta hasta el el 7 de febrero.
Dice Carlos Valcárcel que “la fotografía toma valor cuando se vuelve añeja”. Será así pero la fotografía de este autor sobrepasa los límites del tiempo al haber retenido en sales de plata los acontecimientos que durante algo más de cincuenta años sucedieron en el mundo rural, artístico y social de Galicia (principalmente la provincia de Lugo). En una obra -que se me asemeja a un punto intermedio entre la de Ruth Matilda Anderson y la de Henri Cartier-Bresson– el maestro Carlos Valcárcel ha sabido recoger con extraordinaria sensibilidad -y con un exquisito respeto- personajes rurales anónimos de la segunda mitad del siglo XX; mayormente se implicó e interaccionó con ellos no ocultando su cámara y revelándolos para siempre.
Carlos Valcárcel es un humanista; un filósofo de la fotografía. Es un personaje dotado de una inmensa humanidad que no rehuye en la actualidad el contacto y la discusión con otros fotógrafos. Hoy en día con su cámara pasea por las calles y campos de Lugo retratando los distintos escenarios.
Ayer día 7 de enero he tenido la oportunidad de visitar nuevamente el local de «Lledó Iluminación» que contiene la colección de ANDANTE con las nuevas piezas incorporadas durante 2013. Por motivos familiares y de viaje no pude asistir a la inauguración de la exposición del pasado 20 de diciembre y era una asignatura pendiente el hacer la visita. Acompañado por el periodista Francisco Puñal Suárez nos tomamos un café previo con Ramón Álvarez (el motor de la colección) donde tuvimos la oportunidad de ver y degustar la obra dedicada a ANDANTE del maestro chocolatero Ariel Mendizábal Rey: una caja conteniendo exquisitas «delicatessen»
Ramón Álvarez con una extraña caja que tiene, de momento, un ignoto contenido…
Aprovechando la visita mi amiga María a mi estudio planteé esta foto antes de que unas manzanas que tenía allí pasasen a mejor vida. Es un juego adaptado al concepto de «Eva». Gracias rizos!!!
Hoy tocó recogida de la exposición en el Ateneo Ferrolán y no me he resistido a hacer una foto singular de algo que había visto días atrás en Ferrol. La ciudad departamental vive momentos muy difíciles por la crisis en el sector naval y la seria amenaza de que el principal motor de la economía ferrolana cierre sus puertas… Navantia. Es por ello que los ferrolanos y los trabajadores de esa empresa exijen soluciones que puedan solventar esa grave amenaza. En la foto se muestra una protesta silenciosa de los trabajadores de Navantia: camisetas, buzos, guantes y otras prendas de trabajo cuelgan de una de las vallas que circundan el astillero en uno de los márgenes de la ría ferrolana. Desde aquí les rindo el homenaje que merecen y les traslado el firme deseo de que sus puestos de trabajo se vean garantizados.