Una cartuchera con una pistola singular.
Fotografía con móvil – Concurso.
Hay mucha gente que fotografía seriamente con teléfonos móviles. Si quieres concursar bajo el patrocinio de la reconocida WPO (World Photography Organization) y ser elegido -como dicen ellos- el mejor del mundo solo tienes que inscribirte pinchando en la imagen. Suerte!.
Tijera y tijerilla
Esta es una foto especial que pertenece a la colección del escultor Francisco Pazos Martínez. No existen (ni existirán) más que dos copias y, una de ellas, la he reservado como «prueba de autor» con el fin exclusivo de ser expuesta bajo cita de la propiedad material de la misma.
En la foto, una pajarita alimenta en su nido a un polluelo.

«Tijera y tijerilla» – © 2014 Román Montesinos. La obra pertenece a la colección del escultor Francisco Pazos. Todos los derechos reservados.
Sin título… (y van III)
Me estoy aficionando a titular como «Sin título» a algunas fotos. Ésta podría tenerlo en el sentido de «la ciencia es seria» o algo así. También, tal como me apuntó un amigo en Facebook y aunque tengo mucho respeto por la figura de don Santiago, se podría titular «Ramón y Cajal«. El tubo del microscopio siempre me ha recordado un cuello estilizado y qué mejor sitio para poner un lazo o pajarita que en ese lugar.
El microscopio es un Ernst Leitz Wetzlar (Leica) de principios del siglo XX que forma parte de una pequeña colección que poseo (cuatro microscopios). A lo largo de mi trabajo profesional he usado varios tipos de estos instrumentos y ninguno tuvo un sistema de condensación de la luz tan competente y sofisticado como el modelo de la foto. El aparato es grande y extremadamente pesado, funciona perfectamente y tiene su caja de madera además de otros accesorios ópticos.
Olympus mju II
Ayer, al hacer mi visita bisemanal a un rastro cercano, me encontré una cámara analógica muy especial: la «Olympus µ[mju:] II» conocida más simplemente como «Olympus mju» u «Olympus Stylus Epic» en el mercado norteamericano. Nunca la había usado ni nunca había tenido una en mis manos pero conocía -desde su salida al mercado en 1997- que es una cámara «point and shoot» de 35mm de una soberbia calidad de imagen. No voy a negar que, en aquellos años, tenía ganas de una de ellas pero andaba por otros derroteros.
Es una cámara de película de 35mm muy compacta, del tamaño de muchas digitales de bolsillo actuales. Es muy sencilla de manejo y en la que se controla nada más que la activación del flash en varios modos, el disparo remoto (si se tiene como opción) y la temporización del disparo. Incorpora un magnífico objetivo de 35mm bastante luminoso (1:2,8), enfoca automáticamente la escena desde una distancia mínima de 0,35 m a infinito, mide automáticamente la exposición y alguna que otra cosa de menor interés. Reconoce automáticamente la sensibilidad de la película de chasis de 35mm de código DX.Esta cámara es en realidad un pequeño juguete que puede acompañarnos metida en un bolsillo y saborear aquellos tiempos no tan lejanos de la fotografía analógica. Por el momento, aunque aún conservo tanque de revelado y tengo ácidos, la alimentaré con película cromógena en blanco y negro para hacer unas cuantas fotos.




