Hay dos sitios especiales -bastante distante uno del otro- a los que me gusta acudir para hablar conmigo mismo. Uno es el faro de Punta Nariga, en las inmediaciones de Barizo (Malpica), y otro es el lugar de la foto que acompaña esta entrada: el alto del Monte de Pancorbo (norte de Burgos). Ambos comparten frecuentemente el mar, pero en el último caso se trata del “mar de nubes”. Es un bello paraje en el que constantemente la soledad acompaña a uno y se traduce en instantes de introspección; esos que siempre son necesarios. En Punta Nariga el rugido del viento y el batir de mar, y en Pancorbo solamente el viento, forman exclusivamente el acompañamiento a mis pensamientos.
Texto e imágenes © 2007-2022 Román Montesinos, salvo indicación expresa. Todos los derechos reservados. All rights reserved.

