Hace poco publiqué en este blog una entrada dedicada al pintor coruñés José Luis Busto Cousillas. En la sesión fotográfica que le hice no solo fue el retrato anteriormente publicado aquí, también experimenté -en primer lugar- una foto que reflejase su forma de expresar su arte. Descompuse su imagen tal que un artista como él mismo descompone la escena real o imaginaria que plasma en su obra. No pensaba subir el retrato hasta que él me hiciese un comentario sobre el mismo. No tardó y lo hizo en Facebook con un texto emocionante que reproduzco aquí.
La cámara, el «caballo cerril», es fácil de domesticar cuando se fotografía a una persona que su motor es la curiosidad. José Luis se enfrentó a una nueva situación en la que el fotógrafo pululó inquieto por su entorno, lo miró buscando el gesto y/o la luz de modelado, y lo rodeó una parafernalia de objetos diversos; todo ello no es -en principio- un plato cómodo. Pero José Luis fue extremadamente paciente dejándome hacer y, a veces, con una mirada inteligente y cómplice que decía «a ver por dónde me sale éste»…
Resumiendo… ha sido todo un placer el haber intentado captar el alma de este artista por lo cual le expreso mi agradecimiento tanto por las líneas que ha escrito como por haberse avenido a que lo retratase. Un abrazo José Luis.


Genial
Gracias Carlos. Un fuerte abrazo!