El valle de la Liébana es un valle cántabro que se abre al pie de los Picos de Europa. En un entorno natural excepcional se aúnan diferentes elementos: montaña, ocio, cultura y gastronomía. En lo culturalmente lúdico hay bellos exponentes del románico, mudéjar y gótico primitivo; así la iglesia románica de Santa María de Piasca, la iglesia mudéjar de Santa María de Lebeña y el monasterio de Santo Toríbio de Liébana.
Como máximo exponente del románico la iglesia de Piasca es singularmente bella. Su pórtico con las arquivoltas finamente decoradas al igual que sus capiteles y, en su interior, las naves y la profusión de ornamentaciones de alguno de los capiteles tal como el denominado «de la Epifanía» que muestro en la foto inferior. No soy especialista en románico y únicamente disfruto viendo la belleza de estas construcciones hechas para la eternidad.
El perro de la segunda foto es cántabro. Andaba por allí, era bastante simpático y no tuve problema en fotografiarlo conjuntamente con el ábside. El perrín hizo méritos para ello…




Que bien trabajas el color
Si se deja es fácil… todo dependede de la captura como tú muy bien sabes. Un abrazo y me encanta verte por aquí de nuevo Carlos. Un abrazo!!!
Si se deja es fácil… todo dependede de la captura como tú muy bien sabes. Un abrazo y me encanta verte por aquí de nuevo Carlos. Un abrazo!!!