Llevo un par de días en racha. Mi querida zarpa derecha (más bien la izquierda ya que soy de tendencia zurda, todo hay que decirlo) se ha posado en tres artículos «retro» que a cada cual es más bonito. Uno es la Bolex de la entrada anterior de este blog y los otros dos son un magnetofón francés Star del año 1965, del tipo que empleaban los reporteros de prensa, y que tiene una carátula divinamente preciosa y una Polaroid P en estado virginalmente inmaculado. Lo «vintage» me llama mucho la atención bien para colección o bien para su uso en atrezzo.
La Polaroid es para muchos un objeto de culto. Yo no llego a tanto como para canonizarla y ponerla sobre un altar pero me gusta el tener esos objetos que llenaron una época. Esta Polaroid P es preciosa -diseño en estado puro- y ocupará un lugar digno en mi estudio.


El valor de las cosas.
Adquieren más valor con el paso de los años… como el brandy.