Desde hace algunos años me ocupo de fotografiar -de cuando en vez- las arenas de las playas, sus texturas y sus estructuras. En principio no colecciono este tipo de fotos por el mero hecho fotográfico, aunque debo reconocer que se me va el ojo a ello; lo hago con un fin didáctico, para enseñar a los alumnos distintos tipos de formas sedimentarias que aparecen en las arenas de una playa y transportar esas formas al pasado. Es la aplicación de lo que se llama «Principio del actualismo» formulado un día del primer tercio del siglo XIX por Lyell.
No cabe duda que esos micropaisajes son atrayentes y adquieren formas que, según los encuadres, son llamativas. La fortuna hace que tenga playas cerca de mi domicilio y, también, que tenga dos perritos que necesitan pasear. Nada más sano que un paseo a orillas del mar mientras que también uno se entretiene posando el ojo y haciendo alguna que otra foto.





