{"id":16187,"date":"2017-06-05T18:56:48","date_gmt":"2017-06-05T16:56:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/?p=16187"},"modified":"2017-06-04T19:18:48","modified_gmt":"2017-06-04T17:18:48","slug":"el-telegrafo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/general\/el-telegrafo\/","title":{"rendered":"El tel\u00e9grafo"},"content":{"rendered":"

Salpicando el paisaje y emplazadas sobre oteros o colinas se encuentran unas curiosas edificaciones con forma de torre. Se podr\u00edan confundir con restos de alg\u00fan castillo o, quiz\u00e1, con las ruinas de un antiguo molino de viento. Quien haya leido la apasionante novela de Alejandro Dumas<\/strong> titulada \u00abEl Conde de Montecristo<\/strong>\u00bb sabe de qu\u00e9 se trata: torres del antiguo tel\u00e9grafo de se\u00f1ales<\/strong>. La posici\u00f3n de unos brazos articulados determinaba las letras de un mensaje codificado que se transmit\u00eda \u00edntegro y de torre en torre a la vista a trav\u00e9s de largas distancias. Serv\u00edan tanto para transmitir \u00f3rdenes al ej\u00e9rcito como para transmitir otro tipo de informaciones: los movimientos de bolsa, por ejemplo.<\/p>\n

 <\/p>\n

En la novela de Dumas el tel\u00e9grafo sale citado muchas veces, pero hay un genial p\u00e1rrafo descriptivo sobre \u00e9l:<\/p>\n

\"\"<\/a>

Torre del tel\u00e9grafo en la l\u00ednea Madrid-Ir\u00fan situada en las proximidades de Miranda de Ebro (Burgos).<\/p><\/div>\n

-En verdad, se\u00f1ora -dijo Montecristo-, no s\u00e9 si me atrever\u00e9 a deciros d\u00f3nde voy. <\/em><\/p>\n

-\u00a1Bah! No tem\u00e1is. <\/em><\/p>\n

-Pues voy a visitar una cosa que me ha hecho pensar horas enteras. <\/em><\/p>\n

-\u00bfEl qu\u00e9? -Un tel\u00e9grafo \u00f3ptico. -\u00a1Un tel\u00e9grafo! -repiti\u00f3 entre curiosa y asombrada la se\u00f1ora de Villefort. <\/em><\/p>\n

-S\u00ed, s\u00ed, un tel\u00e9grafo. Varias veces he visto en un camino sobre un mont\u00f3n de tierra, levantar- se esos brazos negros semejantes a las patas de un inmenso insecto, y nunca sin emoci\u00f3n, os lo juro, porque pensaba que aquellas se\u00f1ales extra\u00f1as hendiendo el aire con tanta precisi\u00f3n, y que llevaban a trescientas leguas la voluntad desconocida de un hombre sentado delante de una mesa, a otro hombre sentado en el extremo de la l\u00ednea delante de otra mesa, se dibujaban sobre el gris de las nubes o el azul cielo, s\u00f3lo por la fuerza del capricho de aquel omnipotente jefe; entonces cre\u00eda en los genios, en las s\u00edlfides, en fin, en los poderes ocultos, y me re\u00eda. Ahora bien, nunca me hab\u00edan dado ganas de ver de cerca a aquellos inmensos insectos de vientres blancos, y de patas negras y delgadas, porque tem\u00eda encontrar debajo de sus alas de piedra al peque\u00f1o genio humano pedante, atestado de ciencia y de magia. Pero una ma\u00f1ana me enter\u00e9 de que el motor de cada tel\u00e9grafo era un pobre diablo de empleado con mil doscientos francos al a\u00f1o, ocupado todo el d\u00eda en mirar, no al cielo, como un astr\u00f3nomo, ni al agua, como un pescador, ni al paisaje, como un cerebro vac\u00edo, sino a su correspondiente insecto, blanco tambi\u00e9n de patas negras y delgadas, colocado a cuatro o cinco leguas de distancia. Entonces sent\u00ed mucha curiosidad por ver de cerca aquel insecto y asistir a la operaci\u00f3n que usaba para comunicar las noticias al otro. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

Salpicando el paisaje y emplazadas sobre oteros o colinas se encuentran unas curiosas edificaciones con forma de torre. Se podr\u00edan confundir con restos de alg\u00fan castillo o, quiz\u00e1, con las ruinas de un antiguo molino de viento. Quien haya leido la apasionante novela de Alejandro Dumas titulada \u00abEl Conde de Montecristo\u00bb sabe de qu\u00e9 se […]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,8],"tags":[],"class_list":["post-16187","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-paisaje"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16187"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16187\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}