{"id":11122,"date":"2015-10-13T18:10:10","date_gmt":"2015-10-13T16:10:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rescognita.com\/WP\/?p=11122"},"modified":"2015-10-16T11:17:33","modified_gmt":"2015-10-16T09:17:33","slug":"la-alegria-de-la-huerta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rescognita.com\/WP\/general\/la-alegria-de-la-huerta\/","title":{"rendered":"La alegr\u00eda de la huerta."},"content":{"rendered":"
Hay ambientes extra\u00f1os, de esos que sin saber por qu\u00e9 le llaman a uno la atenci\u00f3n. Es una sensaci\u00f3n de que falta algo; alguna\u00a0cosa no encaja. Se trataba de un bar en Sobrado de los Monjes<\/strong> a donde acudimos mi esposa y yo a hacer una visita a su\u00a0soberbio monasterio. Nos decidimos a comer en las proximidades, entramos y pedimos una mesa. Hab\u00eda bastante gente en el interior y al cabo de unos minutos sent\u00ed algo extra\u00f1o: no hab\u00eda ruido, ni conversaciones, ni nada de nada. Cada parroquiano a los suyo… Pocas veces me extra\u00f1\u00f3 tanto un ambiente. Como dijo mi mujer… \u00abla alegr\u00eda de la huerta\u00bb.<\/p>\n