La llegada de la era digital nos ha sumido en un Mundo Feliz al puro estilo de Huxley. Andamos atontados con megapíxeles, ISO`s, nanocristales, y demás gaitas. Nos hemos convertido en esclavos de la tecnología y, por integración, del consumo. Este estado que defino de "pasmosis tecnológica" nos hace desdeñar cualquier utensilio de más de tres años para acá; "es de una generación anterior" decimos... Bien, yo soy de dos generaciones anteriores y por aquí ando dando guerra en lo que puedo y en lo que me dejan.
El otro día fui a mi tienda favorita (no es que haya de su estilo muchas en mi ciudad) y en un rincón había un objetivo lleno de mugre y polvo (mugre y polvo de solemnidad). ¿Puedo echarle un vistazo?... lo cogí y me llamó la atención su focal: 28mm y su máxima apertura: 1,8. Me lo llevé a casa para probar y tras una enérgica limpieza y un arreglo de una parte desajustada lo monté en mi D700. Anda, saca fotos y todo... me dije.
Bueno, al día siguiente me lo saqué de paseo conjuntamente con el perro y tiré unas fotos para probarlo más en serio. El resultado fué más que espectacular. Un rendimiento de color sobresaliente y un contraste y nitidez a la altura de cualquier "pata negra".
Ese objetivo que me valió 29 euros ha entrado a formar parte de mi bagaje fotográfico. Eso sí, no tiene HSM ni siglas DG ni de otro tipo; lo único llamativo que pone es "Aspherical". Es por lo menos de tercera mano. Es un arcaico Sigma 28mm/1,8 High Speed Wide de los tiempos de Julio César; es decir, de aquellos de primera generación que incorporaron el AF. Pero funciona y lo hace muy bien. ¿Viñetea?, sí, un poco, pero depende del diafragma usado (como todos, también lo hace mi 24-70/2,8 y no lo tiro),
Sigma 28mm/1,8 Aspherical High Speed Wide
De la imagen anterior es de resaltar la ausencia de aberraciones cromáticas, en el diafragma usado, en los bordes de las zonas de alto contraste. Es un dato muy positivo que indica que estamos ante una óptica bien corregida en este aspecto. En otros, tales como el "flare" no lo está tanto y en situaciones de contraluz aparecen artefactos. No está carente de deformaciones en barrilete pero no son en absoluto exageradas.
En conclusión pienso que es un objetivo de muy razonable calidad, listo para su uso más o menos general (prácticamente no uso más que focales angulares). No he encontrado un precio estimado en el mercado de segunda mano; lo más orientativo es el precio en una tienda muy conocida de Barcelona en el que piden 185 euros por uno con montura Canon. Aunque está muy lejos por lo que pagué por él pienso que no es en lo absoluto una mala inversión para quienes gusten de angulares y de ópticas fijas.
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