Macrofotografía: Técnica de inmersión
En determinadas situaciones nos encontramos con que algunos objetos no
resaltan algunos tonos  que tienen en su superficie; bien puede tratarse de
contraste entre zonas o bien de manchas que salen atenuadas en las
fotografías "tradicionales".

Para paliar este problema, en el mundillo donde me muevo profesionalmente,
empleamos una técnica muy sencillita que se denomina "de inmersión".
Consiste en mojar o sumergir el objeto a fotografiar en un líquido que puede
ser agua o alcohol. Preferentemente se usa el alcohol ya que la muestra
quedará seca mucho más rápidamente que si se moja con agua.
La foto de la izquierda es en seco y la de la derecha está mojada en alcohol.
Ambas tienen exactamente el mismo postproceso y niveles de corrección.
Fijaros que en la foto derecha se observan perfectamente manchas o zonas
grises que casi no se visualizan, o se notan menos, en la muestra seca
(sobre todo en el área central). Esta técnica se puede emplear en cualquier
otro motivo que sea susceptible para ello. No necesariamente tienen que ser
rocas como en las imágenes que pongo.

Por si alguien tiene curiosidad las zonas oscuras que parecen trazos son
galerías de alimentación de pequeños organismos en un sedimento blando
de hace unos 340 millones de años. Ahora el sedimento blando, del antiguo
lecho marino, es una roca dura y compacta.


Otra utilidad de la técnica es para cuando se trabaja con láminas delgadas de
rocas o fósiles (para ver su estructura interna). La inmersión lo que favorece
es que la superficie mate de la lámina delgada se transparente dejándose
ver nítidamente, entonces, las estructuras internas.

La foto siguiente es una sección delgada de un coral fósil en el que se
observan por transparencia sus elementos internos. la inmersión se ha
hecho con aceite de oliva. El enmarcado negro es fruto del Photoshop.
Micro Nikkor 55mm/3,5  con anillo
PK-13 y Nikon D200